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27 de septiembre de 2011

La Muerte del Cid Campeador

El dolor causado por la muerte de su hijo, dejó al Cid Campeador con el corazón roto y sin esperanzas para todos sus sueños, era consciente de que el levante pronto quedaría a merced de los africanos.

Así que nuestro Cid tomó la decisión sobre las nupcias de sus dos hijas, a Cristina la veremos casada con el infante Ramiro Sánchez de Pamplona que será un gran cruzado en Tierra Santa y a María con el conde de Barcelona Ramón Berenguer III.

Como ven amigos, aún le quedaban fuerzas para estrechar lazos con Aragón y Barcelona y así perpetuar sus conquistas de las que ya no tendrían a Diego como heredero.

¿Y por qué se olvidó de León? no lo sabemos con certeza, nunca olvidará el dolor de lo ocurrido en Consuegra y esa presunta traición, o quizá pensó que León no estaría a la altura de defender el levante con la cantidad de problemas que acontecían causados por los almorávides.

A estas alturas ni tan siquiera sacó fuerzas para cualquier tipo de venganza, la tradición dice que el Cid día a día tenía peor aspecto y que la muerte ya seguía a su sombra en esas largas cabalgadas que ahora hacía en la soledad más absoluta.

Se desprendió hasta de sus dos maravillosas espadas, Tizona y Colada, que entregó como dote a sus hijas y el sueño eterno le llegó en 1.099, sin prestar batalla, sin lucha alguna, no padecía ninguna enfermedad, dicen que no pudo soportar el dolor y así se dejó morir.

Recordemos que el Cid Campeador había participado en cientos de batallas desde su edad más temprana y que llegar a superar los 50 años era toda una proeza para la época, además tenemos que ver al de Vivar como un hombre más al que la desolación le llevó a un mal puerto.

Una mañana Jimena no pudo despertar a su esposo, es la muerte del Cid Campeador, y con su mejor vestimenta guerrera fue enterrado en Valencia con los honores de un rey.

En 1.099 sabemos que la primera cruzada europea toma Jerusalén y que la tradición hizo convertir la fecha de la muerte del Cid con el 29 de Mayo de ese año, para reforzar quizás aún más los símbolos de la cristiandad, pero es claramente falso, forma parte de la leyenda.

Y como un premio de los dioses, la historia que aún dará cientos de vueltas en la Reconquista, dejará al Cid Campeador el honor de ser abuelo de García Ramírez futuro restaurador del Reino de Pamplona y también tatarabuelo de Alfonso VIII rey de Castilla.

Aún no se ha acabado el Monográfico sobre el Cid, queda un broche final en el que les adelanto que veremos de nuevo a Yusuf con cerca de 90 años y feliz de la muerte del Campeador, nos reencontraremos con Alfonso VI y Jimena aliados, una ciudad en llamas, Valencia, y no por las fallas y una humilde despedida de este servidor a este gran personaje de la historia.


5 comentarios:

  1. Esa ultima parte casi me la se,pero espero el relato que es bastante interesante.Un pena que se dejara morir pero no hay cosa mas cruel que un padre enterrar a su hijo.
    Abrazos

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  2. Se dejó morir y aunque existen muchas leyendas sobre lo que pudo ocurrir, la realidad fue esa, ni la batalla ni la enfermedad, se le murió el espíritu.

    Un abrazo Gonzalo.

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  3. Una excelente entrada para conocer a este legendario hombre que a pesar de ser conocido por todos sigue siendo un gran desconocido para todos, al menos es su faceta real.

    Un abrazo.

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  4. pero a mi me han dicho que le clavaron una flecha en la cabeza y que luego volvióa salir a la batalla. Por eso se dice que livró una batalla despues de muerto.

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