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19 de agosto de 2014

Navarra, el Champán y la conquista de Jerusalén

Si el Champán no es nada sin la uva denominada Chardonnay hemos de buscar a quién y como se le ocurrió introducirla en el lugar más famoso del mundo por su excelentes caldos y resulta que fue un gran conocido de Navarra, ni más ni menos que el sucesor de Sancho VII el Fuerte.

Comenzamos como siempre con que corría el año 1234 y el rey de Navarra Sancho el Fuerte es enterrado en Roncesvalles tras su traslado desde Tudela, el pueblo necesitaba un nuevo rey, pero como todos saben este rey no dejó descendencia apropiada para el trono pues los bastardos nunca podrían reinar.


Los nobles navarros tras muchas cábalas y tomando una decisión importante decidieron que Teobaldo  sería el nuevo rey foral, así que con la edad de 33 años el Conde de Champaña recibía el trono de Navarra pasando a la historia de nuestros reyes como Teobaldo I.

Curiosamente es la primera entrada en España de la familia tan conocida por todos ustedes, los Borbón, ya que este hombre estaba casado con Margarita de Borbón y esta familia dará mucho que hablar en el transcurso de la historia de España.

Teobaldo, un francés recién llegado a una corte que simplemente le reconocía como sobrino de Sancho pero era la única solución para la independencia de los demás reinos cristianos, fue un buen rey para los navarros; hombre de mucho poder ya que el condado de Champaña era especialmente rico por el gran transito de comercio y divisas que allí se producían.


Y no lo hizo nada mal ya que aplicó una política coherente con la época, pactó tratos de paz con los castellanos y aragoneses, y hasta con los ingleses que sin duda alguna favoreció el progreso de aquella Navarra en tiempos tan revueltos.

Pronto se hizo muy popular en aquellos tiempos por ser un poeta empedernido y tan enamorado que sus poemas daban pie a ser interpretados con música incluida, se ganó el apodo del El Trovador con piezas que aún hoy en día son recuperadas: Amours me fait comencier, Phelipe, Phelipe, je bous demand, Dame.

Aquí en Navarra dejó algo tan importante como "los derechos y libertades", el nuevo Fuero de Navarra en el que se fusionaban las tradicionales y nuevas normas, ardua labor que ha llegado vigente  con ciertas reformas a nuestros días y que tuvo gran valor en aquella época pues todos quedaron contentos, los tradicionales y los reformistas.

Y también es conocida su famoso enemistad con el Obispo de Pamplona que casi le llevó a ser excomulgado, pero sus buenas relaciones con el Papa le vinieron de perlas ya que este dictó para calmar cualquier mal entendido que el único que puede excomulgar a un rey es el Papa.

Pero aquí hoy íbamos a hablar del Champán y las uvas Chardonnay, así que ya puestos en calor histórico prosigamos con la búsqueda, resulta que como todo rey que se precie de aquella época Teobaldo participó en las Cruzadas y aunque sus batallas se cuentan como derrotas, gracias a su inteligencia, observación y audacia consiguió Jerusalén, Belén y Nazaret pues percibió que era fácil enfrentar a las facciones musulmanas entre ellas y un buen pacto con los egipcios le permitió llegar con honores a Navarra. 


A su regreso, por el camino disfrutó de un fruto muy familiar en su condado, la uva, pero esta tenía un sabor especial y tan agradablemente dulce que mandó llevarse unas cuantas cepas y las dejó allá en su querida Champaña para que fueran cultivadas, y alguna también cayó por estas tierras...


Curiosamente el componente más esencial del Champán que fue inventado unos cuantos siglos más tarde, es aquella uva que trajo Teobaldo el Trovador después de las Cruzadas.

A su muerte fue enterrado en la Catedral de Pamplona y hoy en día muy pocos son capaces de recordar que era un gran poeta, buen político en la guerra y que llevó muy alto el reino de Navarra con una salida al mar por Guipúzcoa, pero si de eso no se acuerda casi nadie, que les voy a decir de esos logros en Jerusalén, Belén y Nazaret....y no digamos nada sobre la uva de chardonnay y es que amigos la historia es muy curiosa cuando se tira del hilo.

12 de agosto de 2014

Murciélago Tamborilero

Hoy les voy a recomendar un estupendo libro cuyo contenido les va a dar unas gratas horas de historia y animales muy especiales que participaron activamente en la misma, pero lo más notable a destacar de esta magnifica obra literaria es su precio: El precio lo pone usted, qué no tiene dinero se lo descarga gratis, qué tiene dinero pues paga lo que quiera y así nadie se quedará sin disfrutar de los animales más históricos que nos traen Javier Sanz, Guillermo Clemares, Félix Casanova, Carlos Suasnavas, Aitor López García y Xurxo Vázquez.


Corría el año 1237 y se procedía a la conquista del Castillo de Puig en Valencia por parte de Jaime I, el de Aragón. Este castillo ya fue conquistado por El Cid Campeador y por allí a día de hoy transcurre el denominado camino del Cid, pero en estos momentos que relatamos hoy está el castillo en poder de los musulmanes y su conquista es esencial para los cristianos ya que las puertas de Valencia se abrirían por completo para la reconquista.

Todo estaba estudiado al milímetro, sería un gran asedio en el que los musulmanes no tendría opción alguna de salir victoriosos, pero a pesar de que los cristianos no esperaban la lucha cuerpo a cuerpo llegó por sorpresa La batalla de Enesa.

Una de las noches oscuras del asedio en el que las tropas cristianas descansaban de esas largas jornadas de inquietud y espera, de pronto comenzó a sonar un tambor a ritmo de rebato y el rey sorprendido ante su sonido mandó formar a todas las tropas y estar en alerta máxima. En aquellos momentos los musulmanes que necesitaba encontrar una vía única de salida a su situación habían decidido atacar a los cristianos mientras Morfeo les fuera favorable.

Y así una lucha encarnizada se dio aquella noche en la que los musulmanes se encontraron con que los cristianos no estaban dormidos y fueron derrotados abriendo así a Jaime I la conquista de Valencia.

El rey Jaime muy contento con la victoria mandó buscar al tamborilero que les había salvado sin duda de una derrota vergonzosa y los caballeros cristianos trajeron ante el rey el tambor y un animal muy curioso que forjaba su nido en el mismo y con su aleteo producía el ritmo de a rebato que salvó a los cristianos de una muerte segura.

Este animal era un murciélago que pasaría a ser famoso para formar parte de la heráldica valenciana y por ello que todos admiramos a ese bicho en el escudo de Valencia y nos invita al recuerdo de aquella batalla en la que la providencia y el aleteo constante de sus alas permitió abrir las puertas de Valencia para su reconquista.


No deja de ser parte de la leyenda histórica de nuestra reconquista, pero si ustedes prefieren saber más sobre animales reales que sí que han hecho historia, les recomiendo la lectura del libro cuyo precio es voluntario y lo pone usted.



 

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