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Promoción Historia

12 de marzo de 2015

El día que las mujeres salvaron la Corona

Estamos en el mes de mayo del año 1388 y corren malos tiempos para la corona de Castilla pues muchos hombres murieron en Aljubarrota, la península ibérica en aquella Edad Media parecía más un cuento de Juego de Tronos pero con la sangre derramada de los que forjaron el país que hoy conocemos.


La derrota sufrida por los castellanos a manos de los portugueses había dejado diezmadas todas sus fuerzas militares, y como reza el refrán a río revuelto ganancia de pescadores por lo que un tal Lancáster puso sus ojos en Castilla ya que los ingleses y los franceses habían comenzado lo que sería una guerra muy larga, la llamada guerra de los cien años que ciertamente duró 116, pero eso es una pregunta de trivial que más de una vez ustedes han acertado.

Lo dicho, Lancáster vio la oportunidad de conquistar Castilla y casi sin mucha oposición llegó a la ciudad de Palencia y la sitió pensando que esa ciudad sería suya al amanecer pues Juan I no podría tener allí muchos hombres y sus ejércitos además de escasos estaban aún lejos para defender tan exquisito bocado que favorecería a Inglaterra en su guerra contra los franceses.

En 1388 Palencia ya no era tan importante como antaño, al comienzo de la reconquista cuando las tierras quemadas quebraban cualquier contraataque musulmán esta ciudad fue esencial para el nacimiento de Castilla, pero ese mayo de 1338 quedará en el recuerdo de una ciudad más, que estando sitiada logró sobrevivir y curiosamente salvar la Corona de Juan I de Castilla.

Las tropas de Lancáster rodeaban la ciudad aquella tarde y preparaban sus tropas para un pequeño combate en el que ganarían la plaza a buen seguro, pero las mujeres que allí vivían hicieron algo increíble que hoy vamos a recordar.

Dicen que esa tarde todas las palentinas fueron llamadas a la plaza mayor y que ninguna faltó a la cita, mujeres ancianas y hasta niñas en plena pubertad acudieron a la asamblea en la que se debatió su inminente futuro, esos soldados de Lancaster entrarán con facilidad en nuestra ciudad, quemarán nuestras casas y nos violarán y quizá con suerte nos matarán después. No podemos consentirlo, nuestros hombres están luchando muy lejos y muchos de ellos no volverán, ¿pero los que vuelvan que se van a encontrar?.

Tomaron una decisión histórica, acudieron a sus casas, tomaron las ropas que pudieron de sus hombres y todas las armas disponibles, subieron a las murallas y colmenas para defender Palencia y morir con la dignidad de la batalla y no en manos de aquellos hombres.

Al amanecer Lancáster estaba dispuesto al asalto, pero cual fue su sorpresa de que todos los muros de la ciudad de lejos parecían estar muy bien defendidos, veía arqueros y soldados dispuestos a dar una dura batalla, quizá tan dura que Palencia no merecía la pena ya que quería perder a muchos de sus hombres y aguantar un sitio era demasiado riesgoso pues los refuerzos de Juan I podrían pillarles de sorpresa. Así que ese mismo día de mayo, al atardecer levantó el sitio y Palencia se salvo, gracias a aquellas mujeres que salvaron la Corona de Castilla la historia escribió uno de sus más heroicos pasajes jamás conocidos.

En honor de este hecho heroico las mujeres palentinas recibieron un premio que hoy nos puede parecer ridículo, pero en la Edad Media era todo un logro de igualdad y respeto entre hombres y mujeres: Se les concedió el derecho a llevar al igual que hacían antes los hombres una banda de color oro y rojo con una flor morada que a día de hoy aún conservan en sus vestidos tradicionales y que las palentinas saben todo el significado histórico que tiene esa banda y el valor demostrado en un mundo medieval muy complicado en el que sobrevivir era día a día, sin más esperanzas que esas. La mujeres palentinas del siglo XXI recuerdan aquella historia cada vez que escuchan el himno de su ciudad:

En tus muros se estrella Lancáster,
triunfa de él la mujer Palentina
y al impulso de la estudiantina
se instituye la Universidad.



Hoy en recuerdo de las PALENTINAS tan bravas que fueron las mujeres que salvaron la corona de Castilla os dejo un vídeo divertido y musical


16 de febrero de 2015

La Mula Incivilizada de España

Así aún se recuerda a nuestro protagonista de hoy, una mula incivilizada de las montañas que derrotó a los musulmanes, por supuesto que los que lo recuerdan así son del mundo islámico, pero aquí todos lo conocemos y recordamos como Don Pelayo.



Un personaje sin lugar a dudas de lo más significativo para España y de lo más endemoniado para aquellos musulmanes que además de ensalzar a sus propios héroes, también escribían sus propias baladas sobre sus enemigos y este hombre Don Pelayo fue el artífice de que naciera nuestra España actual, por ello su recuerdo está lleno de mitos y leyendas entre el mundo cristiano y el propio musulmán, cada cual defendiendo lo que significó Covadonga.

El último rey godo dio pie a la aventura de Don Pelayo, era Don Rodrigo sobre el que también corren cientos de leyendas sobre su muerte y a mi me encanta contar la de los candados en la que por lo visto existía en Toledo una torre en la que había una puerta que daba acceso a una sala misteriosa y que cada rey godo que gobernó le iba poniendo un candado para que nadie franquease la misma, pero dicen que a Rodrigo la curiosidad le pudo tanto que una noche comenzó a violar candado tras candado hasta entrar en las entrañas de aquella sala tan extraña y protegida por el misterio. Allí encontró un arca que contenía un pergamino y en el mismo ponía: Si se viola esta cámara y se rompe el encantamiento que esta arca contiene, las gentes pintadas en las paredes invadirán España, derrocarán a sus reyes y someterán a todo el país. En aquellas paredes había figuras pintadas de caballeros árabes y el maleficio se cumplió y la península quedó a merced de los musulmanes.

Bien, es una leyenda, pero que bonita para que algo de verdad se esconda entre lo que cuenta, tanta verdad como que Don Pelayo fuera el último rey Godo y el primer rey de la nueva España que tras Covadonga iba a surgir.

Poco sabemos de este personaje pues mitos, leyendas e historias que ensalzan con cuentos nuestra historia no hacen más que confundir la realidad.



Cierto es que era hijo de un tal Duque Favila y que así encontramos un vínculo con el rey godo Don Rodrigo, aunque es poco posible que a este rey le sirviera pues los astures ya se habían rebelado contra el rey Wamba por motivos territoriales y de poder, pero muchos historiadores sitúan a Pelayo junto a Don Rodrigo como un espatario más en la batalla de Guadalete.



Y además deducimos que Pelayo no es un nombre que provenga de los germanos, más bien puede llegar del mundo hispano-romano, pues Pelayo en griego significa marino y los lingüistas aseguran que así este nombre era de lo más común entre los pueblos del noroeste peninsular.

Les he contado que el rey godo Wamba no se llevaba muy bien con el Duque Favila y que por ello le intentó quitar la vida y terminar con toda su familia, quizá ese fue el motivo por el que algunos historiadores sitúan a Pelayo en peregrinando en Jerusalén para evitar su muerte, pero Wamba murió a tiempo y Rodrigo llegó al poder y Pelayo pudo regresar y quizá servir así a su rey.

Todos ustedes saben la historia de la batalla de Covadonga y aquí no se la voy a repetir, eso sí a mi me hace ilusión pensar que Don Pelayo cuando regresó a su hogar, Asturias, se encontró conque ya no quedaba nada de lo que había conocido en su niñez y que posiblemente fuera elegido rey de unos pocos para salvaguardar sus pocos campos y tierras que aún no estaban bajo el yugo de los musulmanes.

Tras la batalla que ustedes conocen se da por finalizado al completo el paso de los godos por la península y nace el mundo cristiano con un nuevo rey de Asturias, Don Pelayo, una mezcolanza del viejo sabor a godo y aroma renovado de un mundo nuevo que hará de nuestra reconquista una de las historias más bellas y trepidantes.

Esa mula incivilizada de España sigue siendo un demonio para algunos extremistas que sueñan con reconquistar con la violencia un pasado perdido y hoy por desgracia es actualidad y quizá buen momento para acometer todo lo bueno y lo malo que dejó el pasó de la historia durante toda la reconquista.

Les dejo el escudo de Gijón que recuerda en su ciudad el paso de Don Pelayo y que muchos niños se maravillan al conocer toda su historia.


Siempre es bueno saber de dónde venimos para adivinar hacia dónde vamos.


 

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