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6 de enero de 2011

Me contaron lo de la Uña

Hoy después de un intensivo amanecer con gritos y alegrías mañaneras de unos peques emocionados y satisfechos, me dispuse a dar mi obligado y constante paseo matutino.

Me eché al bolsillo un refresco pues el termo prometido por los Reyes Magos necesita una previa limpieza para que el café no tenga gusto a metal.

Y esto que estaba paseando por el casco viejo dónde algunos hosteleros sobreviviendo a la nueva Ley de Tabaco han instalado unas estufas eléctricas para dar refugio a los que esta sociedad nos considera escoria inmunda.

Allí estaba mi amigo Tomás, un abuelete que debe rozar los 80, muy simpático y dicharachero, tomaba un vino en la barrica con la bufanda bien apretada al cuello.

¿Hola Tomás, qué tal te va con esto de fumar en la calle? Mal hijo, me contestó, muy mal, este Gobierno dice que lo hace por la salud, pero a mi esto de estar pasando frío y calor cada vez que tome un vino acabará matándome, igual es una estrategia nueva del Gobierno para dejar de pagar mi miserable pensión.

Saqué mi refresco, le invité a un cigarrito y le comenté lo que me habían traído los Reyes Magos, el Termo y la Hucha, y toda la utilidad que le iba a dar, es más al pobre hostelero le gasté un poco de agua en estos precisos momentos pues acudí al baño sin consumir en su establecimiento, en el fondo me dio mucha pena, pero comentando con Tomás, esto va a ser mortal para más de un Bar.

Después de unas batallitas y anécdotas de la época del estraperlo narradas por Tomás, muy atrevido que es uno, le pregunté el por qué de esa uña en el dedo meñique de la mano izquierda, me parecía excesivamente larga y siempre quise saber el motivo.

Soltó una tremenda carcajada y me dijo, ya que te gusta la historia te lo contaré con el origen más histórico que me contó a mi mi padre cuando era niño.

En la Francia de Luis XIV se consideraba de plebeyos llamar a las puertas con las manos y tocar directamente con la piel la madera de las mismas.

Y la aristocracia cortesana francesa como era muy espabilada se dejó crecer la uña del dedo meñique de la mano izquierda para simplemente no dar con el nudillo en la madera, se limitaban a dar rasquidos en la madera.

Es que amigo, en Versalles y en aquella época eran muy listos, pero algún día te contaré para que uso yo la uña tan larga, siempre y cuando me vuelvas a ver por aquí, esto del frío y el calor con la Nueva Ley del Tabaco me está matando y tendré que buscar alguna alternativa o el Gobierno se ahorrará mi pensión.

Adiós querido Tomás y espero volverte a encontrar en uno de mis paseos, hablar contigo es siempre tan interesante como el visitar un blog de historia.

9 comentarios:

  1. curiosa historia... yo pensaba que era para sacarse los moquillos mas facilmente

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  2. Me he quedado con las ganas de saber para que la usa Tomás.
    Un abrazo

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  3. jajaj muy buena la historia de Tomás, pero también me he quedado con las ganas de saber para que la utiliza el señor.

    Besos mi querido amigo

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  4. para sacarse la cera del oido

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  5. que bonita mañana, de luxe.
    enhorabuena.
    lo de la uñita, pues yo me la dejaría para prensar mejor los canutos.
    bueno, pero el meñique cual es?
    es igual, el que sea.
    lo de la ley antifumadores,ya que va enfocada a tocarnoslo bién a los fumadores y no al tabaco, ya que el tabaco ha aumentado hasta con nuevos puntos de ventas. y el estado vaya bien que se forra.
    yo no creo que los hosteleros y los españoles em general, por lo menos los que amamos la libertad, nos quedemos tranquilo y no hagamos de revocar esta ley antes de semana santa, por el bien del sector y por el bien general.

    http://forner179.blogspot.com/2011/01/plataforma-de-hosteleros-contra-la-ley.html
    un abrazo.

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  6. Me ha gustado tu charla con Tomas, espero que te cuente para que usa la uña larga, jjajaja... espero que no le pase nada por sentarse a la intemperie a fumarse su cigarrito..

    Un abrazo amigo Senovilla... bella semana

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  7. Esas historias se cuentan al calor de un buen fuego en una chimenea, con un chocolate calentito y luego un buen cigarrillo.
    En la calle pierden misterio.

    Un abrazo

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  8. Muchas felicidades para este año, dale vida a tus sueños y que la crisis pase de largo.

    ¡¡Feliz año 2011!!

    Un abrazo.

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  9. Una historia muy bien traída a la situación que estamos viviendo. Aunque estoy de acuerdo con la prohibición del consumo de tabaco en lugares públicos, respeto tu opinión como fumador.
    Al final todo es cuestión de respetar.

    Un saludo.

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