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4 de febrero de 2013

Mi enemigo es mi Héroe

Todos afirman que en las guerras al enemigo ni agua y puede que sea la mejor estrategia para ganarlas, pero hoy os voy a contar la historia de un enemigo que fue convertido en héroe, curiosa forma de entender el honor, palabra complicada de explicar y sumamente sencilla de entender.

Corría el año 1.809 y corría para mal en España ya que las fuerzas francesas del invasor llamado Napoleón estaban agrupando un gran ejército con la intención de llegar a conquistar también en un futuro cercano Inglaterra.

Los ingleses que aunque hablen inglés y muchos no les entendamos ya que conducen por la izquierda, de tontos no tenían un pelo así que enviaron ayuda a los pobres españoles que recibían buena estopa en las batallas, pero esta ayuda era interesada para evitar dejar una vía libre a los franceses en su avance conquistador, no piensen que ustedes que nos ayudaban por simpáticos.

Así que llegó a España el General Sir John Moore, experimentado militar dispuesto a retener a aquel esplendoroso ejército que ya contaba en esos momentos con unos 200.000 hombres franceses.

Poco podía este general inglés hacer con sus soldados para ayudar a los precarios soldados españoles, así que poco a poco fue aguantando en retroceso hasta La Coruña, allí se libraría la famosa batalla de Elviña, que no es famosa por la derrota de los ingleses o la paliza que recibieron los soldados españoles, ni tan siquiera esta batalla es famosa por que la ganaran los franceses, allí el enemigo inglés se convirtió en héroe francés y por ello es digna de recordar.

Moore se encontraba atrapado entre el mar y el fuego enemigo, así que optó por dar salida a sus soldados embarcándoles en la Coruña y Vigo, mientras él en una colina con la infantería, en un entorno precioso llamado Elviña que posee un mirador inolvidable y que les recomiendo visitar si pasan por allí; como les decía, de ahí que la batalla se recuerde con ese nombre aunque otros la llaman Batalla de la Coruña; allí desde la colina Moore hizo frente al ejército francés mientras gran parte de su propio ejército escapaba en barco ante una posible derrota de escándalo.

Ya saben ustedes que todo héroe que se precie suele morir, así que una bala de cañón el día 16 de enero de 1.809 terminaba con la vida de Sir John Moore y la batalla era ganada por los franceses liderada por el General Nicolas Jean de Dieu Soult.

Los franceses tuvieron unos 1.500 muertos o heridos en batalla, los ingleses unos 900, pero el General Moore había conseguido evacuar a sus naves con más de 13.000 hombres que salvaron la vida.

Finalizada la batalla en Inglaterra este General comenzó a ser tratado como un héroe por su entrega en la batalla y su valentía en la defensa de sus hombres.

En España también se le comenzó a considerar como un héroe por toda su entrega puesta en parar al ejército de Bonaparte que se hacía irreductible en esos momentos batalla tras batalla.

Y en Francia llegó la noticia de que el General Soult mandó hacer un un entierro con todos los honores  al General inglés caído en batalla y en su tumba inscribió unas palabras en latín que decían "Aquí cayó John Moore, general en jefe del ejército inglés, en la batalla del 16 de Enero de 1.809 contra los franceses dirigidos por el Duque de Dalmacia"

Así por el reconocimiento de honor de un General francés ante un General enemigo inglés que antepuso su vida para salvar a sus hombres, John Moore también es un héroe en Francia.


Reconocer los valores de nuestro enemigo para convertirlo en héroe es simplemente una cuestión de honor, tan fácil de entender y tan complicado de explicar amigos lectores.


16 comentarios:

  1. Lo cortés , no quita lo valiente...
    Un abrazo Jose ;)

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  2. Pocas opciones tenia el Moore,o palmaba o regresaba sin honor asi que decidio palmar....Que opinaban los familiares de los 900 caidos?? eso nunca se sabra...En las guerras no hay honor....

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  3. El honor amigo Gonzalo debe imperar hasta en las guerras.

    900 no regresaron, pero ellos salvaron a 13000, así son las guerras amigo, aunque a ninguno nos gusten, pero que en ellas existan momentos de honor es importante.

    Un abrazo amigo.

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  4. Eso era en tiempos en que se tenían adversarios, no enemigos.

    A Manfred Von Richtofen, "El Baron Rojo", los aliados, tras su derribo y muerte le dedicaron el siguiente epitafio :

    "Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor. Que descanse en paz".

    En nuestros tiempos, el honor, el sacrificio y la caballerosidad, son casi inexistentes.

    Un abrazo.

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  5. Rodericus, ya sabes que nuestra sociedad se rige por lo que nos enseñan los políticos ;-))

    Un abrazo.

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  6. Ya sé que son considerados héroes por los suyos, pero a mí no me gusta llamar héroes a los que matan más que nadie o mueren matando. Me gustan héroes de los que se dan en la sociedad que actúan para salvar a otras personas cuando podían mirar para otro lado porque no hay una pistola apuntándolos.

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  7. Los líderes tenían honor, hoy día solo prestigio.... y a veces ni eso, a veces solo sobres.

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  8. valores que hoy en día, por desgracia, cada vez se dan menos... Un abrazo

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  9. Magnífica entrada, Senovilla. Me ha hecho recordar un pensamiento que dice: "nuestro enemigo es nuestro mayor maestro". Ambos militares mantenían el reconocimiento mutuo de estar a la altura de las circunstancias y eso se manifiesta tanto dentro del campo de batalla como fuera de él. Pero, ¿y la tropa? ¿cuáles fueron los honores rendidos a los soldados muertos de uno y otro bando? Ninguno. A ellos se les reservaba un escueto renglón en el listado de bajas y un íntimo duelo familiar sin mayores grandezas.
    En cualquier caso no deja de sorprender que incluso en un conflicto bélico, de hace dos siglos, era posible toparse con comportamientos más edificantes hacia los vencidos que los que se han desarrollado en contextos más cercanos con las muertes de Saddam Hussein y Gadafi.
    Un abrazo tinerfeño en son de paz.
    CC

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  10. M.P. Moreno llevas parte de razón, pero hay que entender que en nuestra historia la guerra fue una constante, hoy la paz en la que convivimos nos hace olvidar aquellas vidas tan distintas..

    Un abrazo

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  11. Logio a pesar de que pueda parecer que sólo los líderes pueden ser héroes por el prestigio, son muchos más los soldados rasos los que demostraban su honor y respeto en el campo de batalla,

    El honor es algo que comparte una sociedadl, por ello que hoy en día nuestra sociedad no tiene ciertos valores que se han perdido y será amigo porque los líderes, los políticos para abreviar perdieron su honor y no lo van a recuperar.

    Un abrazo

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  12. Costampla ya sabes que eso de cumplir con el deber obligado está desapareciendo, mira como ha quedado España en estos últimos diez años, ninguno de los que deberían dar ejemplo nos han enseñado nada bueno.

    Un abrazo.

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  13. CC gracias, sí que es curioso como hoy no aplicamos el concepto de honor tal y como expresas.

    Los soldados fueron muchos, tan valientes como el General, pero recordar a 900 sería tarea imposible, por ello que los honores fúnebres no sólo son para el héroe ya que todos los que allí lucharon lo fueron.

    Un abrazo.

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  14. Algo poco frecuente pero bastante lógico dentro del código ético de muchos militares, siempre que éstos sean unos caballeros y aprecien el valor del enemigo.
    Muy curiosa la historia.
    Un saludo.

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  15. Así es amigo Cayetano, el honor es un don más de los militares, les es inculcado desde la primera instrucción.

    Un abrazo amigo.

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