Social Icons

twitterfacebookgoogle pluslinkedinrss feedemail

2 de octubre de 2012

Ciegos para Jugar al Ajedrez

Hay experiencias que nos enseñan como ven el mundo los demás, como superan todos los obstáculos que la vida les ha impuesto y como el mundo sigue abierto a pesar de todas sus carencias físicas.

El domingo en el Paseo de Sarasate dos ajedrecistas tuvieron la oportunidad de ser ciegos para jugar durante media hora y la experiencia tuvo varios puntos dignos de mencionar.


El primer punto importante de la experiencia es que el mundo no es lo mismo viéndolo que imaginándolo, es por ello que hay que resaltar la gran labor que realiza la ONCE para ayudar a esas personas que carecen de vista y les ayudan a volver a ver ese mundo que ya no disfrutan con sus ojos.

Además si se trata de ojos que nunca vieron la luz, esa labor aún es más elogiable pues los resultados son de personas adaptadas a un mundo sin luz pero lleno de señales que los que vemos no percibimos.

Los niños alucinaron un buen rato nunca pensaron en la dificultad a la que se enfrentaban y ambos se percataron de lo importante que es valorar la vida de una persona que no ve y de como hemos de facilitarle las cosas si estamos con ellos, ahora ya no se quejan de esos semáforos que pitan, entienden a la perfección que son necesarios y además ya dicen que tenían que ser así todos.

Me gustó esta lección que aprendieron, pero yo tengo dos puntos más que contarles que demuestra lo diferentes que somos hombres y mujeres ya que nuestros cerebros a pesar de ser iguales funcionan diferentes.

La niña consiguió en todo momento saber la posición de cada una de sus piezas, andaba algo perdida con los movimientos que le realizaba el niño ya que esa complicación es muy complicada pero llegó al final victoriosa por tener visualizadas todas las piezas en su imaginación.

El niño por contra comenzó muy bien, fuerte, seguro y aparentemente capacitado, pero al llevar unos diez movimientos comenzó a perder esa noción de cual era la posición de sus piezas y sobre todo de las de su contrario, al final perdió de forma desolada ya que hasta con un Rey se puede sufrir en un tablero inmenso que se convierte en una explanada sin límites.

Esto nos confirma que las mujeres tienen un sentido espacial muy detallista, tanto que de regreso a casa la mujer me iba contando todo lo que había en una estantería, retratos, figuritas, papeles, etc y a mí sólo me hizo una pregunta que no supe responder ¿De qué color son las cortinas?

Una jornada muy especial en la que los minusválidos compartían sus minusvalías para enseñarnos un mundo diferente en la que los detalles tan pequeños como una rampa para una silla o una raqueta de tenis especial les puede hacer disfrutar de todo sin ninguna traba física.

Gracias amigos por esta experiencia y por esta gran lección en la que mis niños fueron ciegos para jugar al ajedrez y aprender lo importante que son esas ayudas que vemos en los semáforos y esas rampas paralelas a las escaleras, una clase magistral sin lugar a dudas para todos.



16 comentarios:

  1. Curiosa e interesante partida... seguro que tu chaval dejó ganar a su hermana, somos así de espléndidos ;)
    La verdad es que gracias a experiencias como éstas, nos cercioramos de la suerte que corremos aún ensimismados en nuestras miserias.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Ni de coña amigo Tapicero, el juego para ellos es a cara de perro, ja,ja,ja ya te contaré el mal humor que le entró, ja,ja,ja.

    Sí, viviendo lo que viven los demás aunque sea por unos instantes no hace ser más humanos.

    Un abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  3. Es que en eso consiste el tema en ponerse en la piel de la otra persona...
    Abrazo Jose,

    ResponderEliminar
  4. Gracias por contar esta experiencia y hacernos ver que vemos el mundo de forma diferente, y lo que cuesta ponernos en lugar de los demás.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Conozco esa sensación. Durante una temporada, padecí ceguera lateral. Por fortuna, y gracias a los buenos profesionales de la oftalmologia que tenemos por aquí, y a un láser quirúrgico, fue reversible.

    Desde entonces, me miro con otros ojos a los invidentes, nunca mejor dicho. Y sobre todo, la labor pedagógica de la ONCE. Es impagable.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Interesante y muy educativa esta experiencia, me parece realmente pedagógica y debería extenderse a otras actividades.
    Besos enormes a los cuatro :)

    ResponderEliminar
  7. Gran experiencia, Bravo por ella, es lucia, no? y el Jorge? actividades asi se deberian organizar en el seno de los centros educativos en oras lectivas.

    Un abrazo para todos.

    ResponderEliminar
  8. Una experiencia así te da una lección de por vida, seguro que estos niños nunca la van a olvidar y la tendrán como referente para explicar muchas situaciones.

    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  9. Rosscanaria, sí ver el mundo como lo ven ellos para entender todas las dificultades que a veces imponemos como sociedad.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. Amigo Valverde es una lección Magistral para mis hijos.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Rodericus a veces la ONCE se lleva mala reputación por la cantidad de juegos que sacan a la venta, pero es que la labor que realizan es impagable para un Estado que no puede hacerlo.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. Chary esos besos son devueltos con intereses.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Oscar buen ojo, sí, son ellos Jorge y Lucía que se atrevieron a pasar por esta aventura tan educativa sin ningún temor.

    Esperemos que se hagan muchas más pues cuanta más gente se ponga en el lugar de los demás mejor sociedad seremos.

    Un abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  14. M.P. Moreno así es ahora entienden bien que las rampas son muy necesarias y ese pitido que emiten los semáforos también.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  15. Vengo del artículo que has dejado hoy 8 de octubre sobre Ajedrez. Ya te comento en él que mi hija está en la ONCE y está aprendiendo ahora a jugar.
    Esta entrada, me ha encantado y -como es natural- ha tocado algunas fibras muy sensibles dentro de mí.
    Te la agradezco de corazón.
    Un día, haré un post sobre Todo lo que la ONCE le ha dado a mi hija, y a tantas personas con su discapacidad.
    Un fuerte abrazo, amigo.

    ResponderEliminar
  16. Jesús la labor de la ONCE se merece ese artículo y mucho más querido amigo.

    Un abrazo

    ResponderEliminar

 

Sample Text

iconos

twitterfacebookgoogle pluslinkedinrss feedemail