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13 de enero de 2008

Irena Sendler



Hoy quiero contaros la historia de Irena Sendler, una desconocida fuera de Polonia, ya que los años de comunismo habían borrado su vida de la Historia.

En el año 1.999, unos alumnos del Instituto de Kansas, gracias a sus investigaciones rigurosas en un trabajo de fin de curso, sacaron a la luz que esta mujer había salvado la vida de 2.500 niños.

Lo que más les sorprendió a estos estudiantes, es que este personaje aún vivía.

Era enfermera del Departamento de Bienestar Social de Varsovia, cuando en 1.939 Alemania invadía el país, tuvo que sobrevivir a todos los horrores de la Guerra y en 1.942, consiguió convencer a los padres de que entregaran a sus hijos para intentar salvarles del holocausto, ardua tarea en aquellos días, las madres y abuelas no querían dejar a sus hijos, siendo su destino el TREN DE LA MUERTE, pero la insistencia de esta mujer comenzó a dar sus frutos y se valió de todos los medios para esconder y sacar a los niños de allí, usó cestos de basuras, cajas de herramientas, sacos de patatas, etc..



Había conseguido reclutar a una persona en cada uno de los Centros del Departamento de Bienestar social y consiguió cientos de documentos falsos para dar nuevas identidades a los niños judíos.

Pero aquí no termina su hazaña, ideó un archivo con los datos de los niños y sus nuevas identidades, estos archivos los enterraba en el jardín de su vecino, en botes de cristal, estaba el pasado y presente de más de 2.500 niños.

La Gestapo la detuvo en 1.943 y fue torturada en la prisión de Pawiak, de aquellas torturas, solo la quedaba una estampa ajada de Jesucristo, la cual conservó hasta 1.979 que se la obsequió al Papa Juan Pablo II.

Las torturas fueron innumerables, pero no rompieron su silencio, y ya camino a su ejecución, el soldado sobornado del ejercito Alemán, la dejó escapar, la resistencia no quería perder la identidad de los niños.

Ella continuó trabajando con una identidad falsa, pues figuraba en la lista de los ejecutados.

Al finalizar la guerra, desenterró los frascos para encontrar a los 2.500niños y reunirlos con sus parientes diseminados por Europa.

Esta mujer nunca se consideró una heroína, ni se adjudicó medallas por sus acciones, siempre decía:

“Podría haber hecho más”, “Este lamento me seguirá hasta el día que muera".



Una gran mujer que hay que rescatar del olvido y hoy es un buen día para hacerlo.

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2 comentarios:

  1. Senovilla ya te la he publicado en la sección de mi blog VISTO EN esta la guardaré para la próxima INICIATIVA de mi blog. Saludos

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