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23 de septiembre de 2011

Aniquilar al Cid Campeador

Aniquilar al Cid Campeador era el objetivo de Yusuf y para ello envió un gran ejército al mando de Hasan Ali al -Haij lo va a intentar por tierra y por mar al mismo tiempo.

Como ya les dije el otro día, el Cid pidió ayuda a los de Aragón a finales del 1096 y allí se presentaron los hombres de Pedro I y su hermano Alfonso, más conocido como el Batallador.

Entre los parajes de Gandía y Játiva se encontraba el enclave de Peña Cadiella desde donde el Cid Campeador podía dominar los llanos para prevenir cualquier ataque por tierra.

En esta Peña se dejó suficientes víveres y hombres para defender la posición y aguantar cualquier asedio, pero al regresar hacia Valencia, los de Aragón y las tropas del Cid se toparon con el ejército de los almorávides que habían conquistado el castillo de Bairén y contaban con el desembarco eminente de los refuerzos por mar.

Es en Bairén a comienzos del año 1.097 donde se decide de nuevo el destino de Valencia, pero las crónicas de lo sucedido son muy escasas y no les puedo relatar como transcurrió la batalla, lo que sí les puedo afirmar que fue la mayor de las derrotas que sufría en su historia el ejército de Yusuf.

Aragoneses, navarros y los hombres del Cid vencían con contundencia a las fuerzas africanas que deseaban conquistar Valencia y aniquilar al Cid Campeador que se había convertido en su enemigo público número uno.

Nuestro personaje tuvo que tomar una decisión muy difícil en esos momentos, se sintió traicionado por aquellos moros que acogió en convivencia y era hora de cristianizar Valencia.

No le debió gustar mucho esta decisión pues sus sueños eran unas tierras en las que moros y cristianos podían convivir y respetarse, pero la política es así y ante grandes males se deben poner grandes remedios.

Así que el Papa impone Sede en Valencia a cargo del obispo Jerónimo de Périgord y las tierras del Cid eran un reino cristiano más a destacar en la conocida Reconquista.

Después de todo esto la aventura del Cid en el levante se consolida al conquistar Sahagunto y Almenar y aunque nunca se consideró rey, el era el príncipe de esas tierras y ahora su corazón estaba en el aprendizaje de Diego, su hijo y futuro rey heredero de un reino conquistado por derecho.

Sus relaciones con el reino de Aragón y también con el Condado de Barcelona le hacían ser una baza importante para esa repoblación de la que se nutría constantemente la Reconquista de la península.

Yusuf, este gran guerrero y líder de los almorávides africanos contaba con unos noventa años según las crónicas y decidía de nuevo atacar a los cristianos de la península, su objetivo era ahora Toledo y la participación del Cid volverá a dejar leyenda e historia, pero si les parece bien se lo cuento mañana.




4 comentarios:

  1. Sigo aprendiendo cosas que no sabia,es un lujazo.
    Gracias

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  2. Hola y buenas noches..

    Cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece más aún por lo que de nosotros mismos nos descubre, que por lo que de él mismo nos da.
    Miguel De Unamuno..

    Miles de gracias por estar.. besos

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  3. Política, religión, ideales... es un cóctel explosivo, sobre todo en una época dominada por la guerra y las necesidades de ampliación y consolidación del territorio.
    Esta claro que la figura del Cid está llena de matices y no resulta sencillo adjudicarle un calificativo a la ligera. Este ejercicio de investigación que vienes realizando desde hace unas jornadas ayuda a despejar muchas dudas sobre este personaje legendario.
    A la espera de la próxima entrega, un abrazo tinerfeño.
    CC

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  4. Gracias amigos por vuestros comentarios.

    Un abrazo a repartir.

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