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25 de febrero de 2009

EFECTO PLACEBO Y LEER LOS PROSPECTOS

Los últimos estudios demuestran que el efecto placebo afecta beneficiosamente a más del 58 % de la población.

Los médicos son conscientes de ello y por eso lo usan sobre todo con los hipocondriacos, aquellos que se inventan las enfermedades y que consiguen psíquicamente que su cuerpo genere los síntomas de ellas.

Estos hipocondriacos necesitan ser medicados con placebo y rápidamente mejoran de sus síntomas para comenzar a idear otra enfermedad en su mente.

Los médicos de cabecera juegan un papel importante con estos amigos de las enfermedades y es que acaban descubriendo que su paciente es un hipocondriaco.

Actúan de dos formas, con la receta de un medicamento inocuo que hará que el subconsciente de este enfermo imaginario crea que es la solución a sus males, pero también hará magia diciéndole “Amigo, esto es lo mejor del mercado, mañana mismo comenzará a aliviarle su malestar”.

Desde luego que no todos los enfermos son tratados con placebo por ser hipocondriacos, hay veces que cuando no se acierta con el tratamiento que alivie síntomas tan molestos como el dolor, se usa esta técnica y como les cuento suele funcionar en más del 58 % de la población.

Pero hoy quería hablarles de los prospectos que aparecen en cualquier medicamento que a usted le receten.

Y es que por suerte o desgracia, el otro día tuve que comprar uno por un tema que no viene a cuento en estos momentos, pero les cuento que cuando mi mujer comenzó a leer las famosas CONTRAINDICACIONES es cuando surgen los problemas, resulta que pueden causarte más males que los que realmente quieres curar.

Normalmente somos muy conscientes de que el control y consejo médico es lo más importante siempre y por eso me pregunto ¿Por qué necesito saber todo lo que allí me cuenta ese prospecto?.

La duda surge si son males que se arrastran desde hace tiempo y si las medicaciones prescritas anteriormente no han realizado sus funciones de aliviar los síntomas de una enfermedad.

Entonces están las dudas, comenzar con la medicación o valorar el prospecto después de leerlo muchas veces y si merece la pena sufrir los riesgos que allí tan claramente y peligrosamente nos cuenta el fabricante.

¿Qué hacer? grave y dificultoso dilema se presenta o no me leo ya ningún prospecto más y hago caso como debiera a mi médico o sigo tomando yo la última decisión después de leer tan tremendo texto que se adjunta siempre con la medicación.

¿Será que necesito un placebo?

¿Será que las farmacéuticas se curan en salud con los efectos secundarios?

¿Estaré perjudicando mi salud por dudar de mi médico?

¿Me estaré volviendo un hipocondriaco?

¿Necesito consejo o es mejor no escuchar a nadie más?, como les cuento grave dilema como siempre esto de las enfermedades y las medicaciones.

Y si además leen a mi amigo MIGUEL JARA me da que pensar como actúan las farmacéuticas.

Esto sin duda se merece una segunda opinión médica, ¿HAY ALGÚN MÉDICO EN LA SALA?, abstenerse aficionados serían contraproducentes.


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7 comentarios:

  1. Buff! Muy buena entrada, jejeje! Yo ya no leo prospectos de ningún tipo, imagínate que le tenía pánico al ibuprofeno! Tienen que ponerlos, pero para mí sobran, desde luego. Soy bastante hipocondríaca en cuanto a efectos negativos se refiere, jiji!
    Y lo del efecto placebo... quién no se ha sentido mejor tan sólo por estar en la consulta del médico???? jajaja! aunque bueno, también hay límites, claro. Sobre esto leí una vez, en un libro con anécdotas históricas, que una señora se quejaba de fuertes dolores, a lo que el doctor le mandó a tomar un trozo de chocolate seguido de un vaso de agua nada más despertarse, y cierto día se ve que se le olvidó, y volvió la mujer histérica a la consulta por miedo a que le pasara algo por no haber tomado el pedacito de chocolate correspondiente, jejeje! si es que...
    Saluditos!
    Momo

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  2. Hola senovilla, yo creo que DEBES leer siempre los prospectos de los medicamentos, por varias razones, primero para saber de sus efectos secundarios, si produce somnolencia pues para que no realices atividades peligrosas por ejemplo, pero también para saber si te provoca algún sintoma como dolor de cabeza o nauseas, que sepas que es del medicamento y no asociarlo a complicaciones de tu enfermedad. También para conocer las contraindicaciónes, no tomar alcohol o es incompatible con algún otro medicamento, o no tomar si eres alergico, cosas por el estilo. También, pero en menor medida para sabe r si estas tomando la dosis correcta y en los tiempos establecidos, aunque eso ya te lo habrá dicho el médico no está de más conmprobarlo. finalmente saber las condiciones de conservación, mantener en sitio fresco, deshechar a los 7 días etc. Dudar de los médicos no es malo, son personas, por lo tanto falibles, así que en casos serios no es descabellado pedir segundas opiniones.

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  3. yo creo que es una mezcla de todo...falta de confianza en el médico, hipocondrismo, pifiadas de las farmacéuticas.,,,etc.
    buena entrada Senovilla
    saludos

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  4. Yo tengo algún familiar hipocondriaco pero lo bueno en su caso es que es consciente de serlo así que cuando tiene que leer algún prospecto o resolver alguna duda sobre salud lo que hace es preguntarme a mi (o a otro familiar) para que le resolvamos la duda al tiempo que le servimos como filtro para eviatr "coger" un montón de enfermedades

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  5. Gracias a todos por vuestras aportaciones, a mi médico ya le he expuesto mis dudas y seguro que seguiré su consejo como no puede ser de otra forma, eso sí a mi mujer la diré que no lea más los prospectos.

    Saludos Cordiales y gracias por estar ahí.

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  6. muchas veces hasta que no lees las contraindicaciones no te das cuenta que tienes un efecto adverso jajaja

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  7. es hipocondriaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!1

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