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12 de octubre de 2013

Armas Químicas de Madera

En China allá por los siglos V y III antes de Cristo se inventó una máquina muy especial que cambiaría la forma de asediar las ciudades y fortalezas que se querían conquistar.

Esta máquina no llegaría a Europa hasta el año 500 después de Cristo y rápidamente se ganó un hueco en cualquier batalla en la que hubiera que derribar muros inexpugnables.

Hablamos hoy del Trebuchet un arma devastadora y de gran utilidad durante la Edad Media que llegó a causar estragos cuando era utilizada como arma química.

En un principio este arma de madera era ni más ni menos que un lanzapiedras para derribar los muros y entrar en los castillos o ciudades, tenía unos cuantos inconvenientes, uno de ellos era su movilidad que era costosa, otro que se posicionaba en lugares en la que los arqueros enemigos hacían pupa y además tan sólo podía dispararse dos veces a la hora.

El más famoso Trebuchet que se conoce es el que Eduardo I de Inglaterra usó en el asedio al famoso castillo de Stirling, lo han sacado en alguna película ya que era la famosa época de William Wallace.


Y ahí estaban nuestros amigos de la Edad Media asediando y batallando casi a diario por lo que rápidamente se aprendió a usar este instrumento bélico para lanzar armas químicas y destruir a los asediados si no presentaban su rendición.

Podemos suponer que fue la primera máquina de madera capaz de ser usada como arma química.

Comenzaron a comprender batalla tras batalla que lo que más diezmaba a la población eran las enfermedades dentro de las ciudades o castillos asediados en las que el agua y los víveres pronto comenzaban a escasear.

Por ello comenzaron a lanzar con este Trebuchet animales muertos y hombres fallecidos en la batalla o por la famosa peste negra que asoló Europa, actos que originaban enfermedades, aprovechaban también para lanzar heces propias y de todos lo animales a su alcance para contaminar el agua y en ciertos asedios el lanzamiento de colmenas con cientos de abejas cabreadas rindieron más de una fortaleza.

También se sabe que se usó para lanzar a los hambrientos asediados pan y carnes contaminadas a la que el hambre no hacía ascos y mataba lentamente.

Este arma de madera que hoy hemos traído a este rincón también es llamado Fundíbulo y cambió mucho la forma de hacer la guerra en la Edad Media.

12 comentarios:

  1. Si el hombre hubiera utilizado toda esa energia en construir para el bien, el mundo sería diferente y mejor. Que empeño en destruirse unos a otros,podria decirse que somos nuestro mayor depredador....
    Buena lección de historia.

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  2. Armas de destrucción masiva en aquellos tiempos.
    Un saludo.

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  3. No entiendo, ni quiero entender de armas, ni de las de antes ni de las de ahora; pero de la prohibición sólo de armas químicas como algo terrible para matar ... es algo que entiendo menos.
    Besos y feliz semana

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  4. En cierto modo se trataba de diezmar las defensas enemigas! el ingenio y estratagema formaba parte importante en ello. Resulta bastante duro los medios que se practicaban pero gracias a este tipo de ingenieria hoy en dia tenemos mil comodidades que en un principio fueron inventos digamos Quimico-militares!! gran entrada amigo Jose Senovilla.

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  5. Ines el hombre sólo entiende el progreso dentro de su Clan, por ello que la guerra forma parte de nuestra evolución.

    Un abrazo

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  6. Cayetano lo sorprendente como siempre es saber que eran más listos que el hambre.

    Un abrazo

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  7. María Pilar la forma de matar al final es lo de menos, matar es matar.

    Un abrazo

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  8. Pablo Hinarejos y todo esto lo aprendían con la observación de cientos de acontecimientos.
    Un abrazo

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  9. Mira que el hombre es ingenioso a la hora de inventar máquinas para matar. Mejor que fueran piezas de museo.
    Un abrazo.

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  10. Valverdedelucerna gracias a los museos aprendemos mucho de nuestro pasado.

    Un abrazo

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  11. Solo oír la palabra arma se me one mal cuerpo., Aunque se que el matar está en nuestros genes.
    Un abrazo

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