En España es tradición jugar también a la Lotería del Niño, más aún con la crisis que padecemos y los deseos tan inmensos de cambiar de situación económica.
Este año en la Lotería de Navidad no me tocó ni el reintegro, que mala suerte, pero a mi mujer la toco lo puesto en un décimo que tenía, así que sin más lo hemos invertido en un décimo para el NIÑO.
Es una Lotería como otra cualquiera, pero son días que están llenos de ilusión, así que no está mal soñar de nuevo con que los Reyes Magos se portan bien y nos dejan algo.
A todos los que no juegan solo les puedo decir que si no juegas no te toca, cierto que no pierdes nada, pero tampoco tienes la opción de ganarlo.
Mis amigos de Loterías Amaya tienen siempre mucha suerte, así que allí hemos comprado el décimo por que si hay que salir en la tele, mejor hacerlo en la casa de los amigos.
Suerte a todos los que juegan este año con EL NIÑO.






