Me decía frente a un vaso de vino un gallego afincado en estas tierras de Navarra desde hace más de cincuenta años ¡Qué mal está España!, menos mal que ya estoy jubilado porque comencé a trabajar desde que tenía 16 años.
Bueno, tan mal no está, le dije yo y me contestó: Ya, ha estado mucho peor cuando yo era niño, pero la diferencia es que aunque pasábamos muchas penurias y la ropa pasaba de hermano a hermano y de éste a otro hermano, hambre no hemos pasado y trabajo sí, había mucho trabajo o te marchabas a la capital saliendo del pueblo o te quedabas en la tierra haciendo las labores que nos daban de comer.
Toma otro vino muchacho me decía y otro vino me echó en un vaso de barro, este vino debe ser muy bueno afirmó, me lo ha traído un amigo que se llevó unos espárragos trigueros que hace unos días cogí en el monte, sí que es bueno este vino le dije tras un pequeño trago y dejando mi imaginación correr en como había convertido aquel placer de buscar en la tierra esos espárragos y la forma en que esta recompensa procedente de buen caldo estaba paladeando.
¡Qué mal está España! volvió a decir, mis hijos casi no vienen por la huerta, tengo nietos que deben ir al colegio y esto les pilla cerca pero lejos a la vez, nunca van a saber que el campo es la alegría de esta vida y que todos sus caprichos de mercado los tienen aquí siempre, a mano.
Ya amigo, eso nos pasa a todos, la vida es así. No, dijo él con una voz que me asustó y tuve que dar otro trago de vino, no, la vida la hacemos nosotros así, mira me dijo ya con voz más pausada, ves aquel árbol eso es un higuera y ves esa mata eso es una tomatera, fíjate ahí eso son calabacines, pimientos, patatas, cebollas. Me da pena que mis nietos al no venir al campo nunca conozcan como nacen todos estos productos y las plantas que los dan, recuerdo de pequeño que todos los niños sabíamos en el campo que era cada planta y que frutos daba cada árbol.
Bueno, le dije, si es por ello, sí que España va mal, pensé que me lo decías por la crisis que estamos viviendo y la cantidad de gente que está en el paro. Sí, me dijo moviendo la cabeza, debe haber mucha crisis de esa, yo no tengo tele aquí, alguna vez oigo la radio pero prefiero el sonido de los pájaros y de esas abejas que zumban en los rosales.
Mira Jose, la gente ya no viene al campo ni a por caracoles que los compra en el mercado a 12 € el kilo y si me acompañas te enseño unos cerezos y te cuento que hace ya unos años dejé de llevar cerezas a la frutería que además de pagármelas muy mal (a 1 € el Kg) el cabrito las vendía a 3,90 € y quería que le pusiera siempre las más bonitas que las otras decía que para mí.
Jose, hoy se venden las marcas de origen y la gente paga por ello, ya sabes que aquí en Navarra son famosas las cerezas de Echauri y las de Milagro pero el beneficio se lo quedan otros por eso yo lo que cultivo me lo como o lo regalo.
Bueno pero lo bonito es cultivarlo y si te gusta esto del campo, amigo, lo importante es que disfrutes de ello. Sí, pero ¡Qué mal está España! insistía, han acabado con el campo, han hecho todos un buen negocio con las subvenciones y luego han marcado los precios que les ha convenido y a nosotros nos han dejado fuera, José hemos vuelto los pequeños, los de siempre al trueque y hambre te aseguro que nunca vamos a pasar, pero cuando en el campo ya no quedemos ninguno España estará realmente mal.
En fin amigo el almuerzo y el vino han estado estupendos, he de marchar, esas fotos que me has pedido que haga te las dejo en este CD para que las veas en casa tranquilamente.
Gracias Jose, pero antes: Cerezas, coge unas para el camino. Y así mientras le hacía algunas fotos a tan precioso lugar, como quién dice en una bolsa que llevaba, algo así como medio kilo había cogido, pero este amigo gallego de nacimiento y navarro de corazón se acercó con un cubo que en mi coche metió.
Al llegar a casa mi mujer se sorprendió, me contó el precio al que estaban en el mercado y que había en el cubo más de 8 kilos de tan especial majar que disfrutaremos de él esta semana, así que me senté frente a esta página en blanco que siempre aparece en este rincón cuando quiero escribir un post y me dije que voy a compartir la experiencia con mis amigos, así que virtualmente coge unas cerezas para el camino querido lector y no veas tantos problemas en los bancos, la solución a esta crisis está muchas veces en otros lados.
Por cierto que a mi amigo le llevaré buen vino el próximo día que le vea y un buen abrazo por esas flores que me preparó para regalar a mi mujer.
Así que dedicado hoy a la gente de campo, gente de verdad que nos tiene aún mucho que enseñar a todos.