Leyendo a mi querida amiga Anjanuca en Madre del Ánima y a mi buen amigo Chema Barragán con su Aquí no Celebramos Halloween me decido a hacerme la pregunta de si debe Halloween ser celebrado en España.
Y creo que la Globalización me dice que sí, que será una fiesta más para este país, al igual que otros inventos comerciales como el día de los enamorados o Papá Noël.
Es una pena porque nuestras tradiciones culturales son tan estupendas como todas estas nuevas tendencias, pero don consumo y don dinero mandan más que Don Tenorio, obra teatral que en semejantes fechas tienen la desfachatez de no reponer en ninguna televisión.
Por otro lado eso de fiestas paganas ya no tienen el sentido desde hace muchos años, ahora hasta en los colegios "religiosos" ven normal celebrar una fiesta de disfraces en Halloween con los alumnos, será por que aprendan tradiciones de otros países, digo yo.
Como decía, a mi me gustan nuestras tradiciones, comer huesos de santos, buñuelos de viento y asar castañas para ver a Don Juan intentando ligar con Doña Inés mil y una vez.
Pero me tengo que adaptar a lo que me exige esta sociedad, durante varias semanas viendo las dichosas Calabazas con cara de mala leche en todas las fruterías, escuchando a los peques de que se van a disfrazar todos y cada uno de sus amigos y teniendo que ir a por caramelos al kiosquo por aquello de que llegarán a mi puerta a pedir un susto o un trato.
E intento también aprovechar esta circunstancia para educar y enseñar a los peques de que la muerte es algo más que hay en nuestras vidas y quizá ahí le saque partido a esta nueva fiesta que ya es algo habitual en nuestro querido país.
Es más sencillo y pedagógico para un menor aprender cosas sobre la muerte en juegos de disfraces y calaveras parlantes que en un cementerio lleno de nichos y flores.
Combinar ambas costumbres para educar es lo más adecuado y aunque con estas nuevas modas, no comulgue con ellas, no me queda más remedio que aceptarlas, así como quejarme de que para que nos vale una TDT si no se acuerdan de D. José Zorrilla y nuestro tradicional D. Juan Tenorio.
Será que D. Juan está mal visto en nuestra actual sociedad, eso es más grave a que unos jóvenes jueguen a truco o trato.






